=P
September 30th, 2006
Mi yo racional le ha ganado la partida a mi yo nómada: oficialmente postergo mi vuelta de ochenta días semanas meses o años por el mundo y, salvo pequeñas escapadas o en caso de algún imprevisto, los próximos dieciocho meses me quedo en Huesca City.
- Población inmigrante:
84% continente asiático
8% resto de los continentes
8% me quedo con la duda de si son turistas o población inmigrante.
- Paraguas plegable: muy práctico que ocupe tan poco espacio en la mochila, igual de práctico para no mojarte la coronilla cuando llueve.
- Mucha piazza. Mucho piazzo.
- Si eres hombre: lo tienes muy fácil para ir de compras. Con razón van tan pinchos.
- Transporte público: gratuito.
- Kinder Bueno versión chocolate blanco + minibolitas de merengue crujiente al cacao ( =O sin comentarios).
Todo lugar tiene pequeños secretos, ésos que lo convierten en único, mágico, especial. Creo que ésa es la razón por la que no me cansaría de viajar, por el simple hecho de descubrir rincones, sonidos, gentes, sensaciones o sabores que me hagan entender o ser observadora por un instante de otras realidades.
Uno de los lugares que figuran en mi lista de pendientes es Argentina. Si sin tan siquiera haber pisado su suelo me fascinan su acento, Iguazú, la Tierra del Fuego, el Tren de las Nubes, Liniers, Borges, Cortázar o Sábato, Alterio, Luppi o Darín… escapa a mi imaginación la cantidad de maravillas que puede esconder entre los límites de su geografía.
Esta semana he dejado escapar la oportunidad de transportarme por un momento al otro lado del charco, y dejarme llevar por los ojos de Héctor Alterio a través de un túnel oscuro y solitario, reflejo de la frustración y la soledad.
Tal vez algún día tenga la suerte de volver a encontrarme con estas lineas hechas voces, o quién sabe, tal vez se haya convertido ya en otro de tantos secretos de lugares mágicos y remotos que nunca llegaré a conocer.

Vuelve todo un clásico (?) de nuestra lamentable parrilla televisiva. Por lo visto la cuadragésimo novena edición de Gran Hermano ya ha dado su pistoletazo de salida. No lo soporto. Lo siento, señores creativos de telecinco, pero no encuentro aliciente en seguir la vida de cuatro freakys de perfil psicopatológico que se creen superguays y que harán lo que haga falta por subirse al carro de los parásitos sociales de este país.
No va conmigo. Nunca me han interesado los marujeos, no se me ocurriría comprar el qué me dices y todo lo que sé del tomate lo aprendí en homo zapping.
A veces me pregunto si en una cierta hipocresía antisocial no habré creado mi particular gh. Cada día hago mi ruta “resumen diario” de blogs. Poco a poco mi lista se ha ido consolidado con unos cuantos de visita obligada mientras algunos han ido perdiendo interés a la misma velocidad que crecía la expectación por las líneas de otros. Más o menos lo que pasa con las personas. Al fin y al cabo, ¿seguir un blog no acaba convirtiéndose en el equivalente a adentrarte en el mundo de una persona? Reconoces su estilo, entiendes su humor (o falta de), intuyes su estado de ánimo, formas una idea de su personalidad, de sus gustos musicales, de sus expectativas o incluso de las facciones de su rostro, en la medida en que se deja conocer.
Acabas creando vínculos con blogs desconocidos, lugares a los que has llegado casualmente o a través del entramado de blogs cuyos links te llevan a otros blogs cuyos links te llevan a otros blogs. Y luego están los blogs amigos, ésos en que te sorprendes redescubriendo a tus amigos.
(Con el permiso de ustedes me voy a Barbastro a ver a la Ronda de Boltaña, ya que por Huesca de momento parece que no se les va a ver el pelo)
Mientras unos tienen mariposas en el estómago otros las tenemos en la cabeza…
Ahí va la recomendación de hoy:
Missa Brevis de Palestrina.