Pasa que
September 29th, 2008Lo que pasa los días en que no pasa nada es ese regustillo asquerosanente apático que te mete a empujones en la cama para deshacerte de un día de mierda cuando en realidad ha sido un día como cualquier otro.
Lo que pasa los días en que no pasa nada es ese regustillo asquerosanente apático que te mete a empujones en la cama para deshacerte de un día de mierda cuando en realidad ha sido un día como cualquier otro.
ABCDEF
GHIJKLM
NO
PQRSTU
VWXYZ
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Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.
(L. Felipe)
Si supiera mover el tiempo
serían de nuevo las nueve y diez
me pondría seria delante del espejo
y después le sonreiría
apartaría el correo que dejé encima de las llaves
cerraría de un portazo
bajaría las escaleras a saltos
-una dos dos dos una, rellano-
apretaría los brazos contra mí
porque hace un poco de fresco y me he dejado la chaqueta
y antes de lo que canta un gallo
(en las ciudades también lo hacen)
me plantaría delante de tu timbre.

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Hoy estamos de estreno.
Ni lo sé de cuántas cosas, llevo meses pegando en el reverso la etiqueta de 8 de septiembre.
El caso es que una de ésas (etiquetas) la pegué en el culo que no era, y cuando llega el día, oh sorpresa, re-estreno trabajo, pero otro.
De los de ser útil.
De los de trabajar menos y ganar más.
De los de zona-wifi.
Me recogen y me redejan en la puerta de mi casa. Me dan de comer. Me dan besos y abrazos. Me dejan tiempo para darle al coco, socializarme y entrenar mis superpoderes.
¡Ay! Si no tuviera que madrugar.
Con lo que a mí me gusta dormir, con lo a gustito que se está en la cama y con la rabia que me da perderme el final del sueño (a ver quién me lo cuenta).
El resto de la lista está de preestreno, con su alfombra roja, sus copas de cava y sus canapés de diseño.
Mañana, a currar.
1. Comprar un libro.
Leí voces, tormentos, suspiros, sueños. Oí elogios en mi cabeza.
Del blanco y negro al blanco y azul.
De camino a casa eché varias veces la mano al bolsillo.
Sí. Ahí sigue.
Y seguí mi camino.
Y ella el suyo.
A otras manos, a otros ojos, a otros elogios.
Cada palabra dice lo que dice
y además más y otra cosa.
(Alejandra Pizarnik)